Necesito vacaciones

Llega esta época del año en la que el trabajo parece multiplicarse a la misma velocidad que disminuye nuestra energía. Y repetimos una y otra vez aquello de: «Necesito vacaciones». Pero, ¿cómo distinguimos el cansancio normal propio de estas fechas de un malestar emocional que necesita atención?

Porque no todas las personas que necesitan ayuda saben pedirla. Y no siempre el sufrimiento se presenta de forma evidente. A veces lo que vemos es alguien más irritable de lo habitual, que duerme mal, que ha perdido la ilusión, que vive agotado constantemente o que parece funcionar en modo supervivencia.

El cansancio normal suele mejorar cuando descansamos. El malestar psicológico, en cambio, suele acompañarnos incluso cuando tenemos tiempo para parar. Por eso, a veces, el problema no es que necesitemos parar, sino que llevamos demasiado tiempo sosteniendo un carga que poco a poco se ha vuelto demasiado pesada.

Ponemos en las vacaciones toda la responsabilidad del descanso y la recuperación. Pero quizá llevamos demasiado tiempo sintiéndonos mal y lo que necesitamos es dedicar tiempo a comprender qué nos está pasando y cuidar nuestra salud emocional.